12 juil. 2008

Betances / Puerto Rico-Cuba-París



A dos cuadras de mi casa, en el 6-8 de la calle Chateaudun, una placa conmemorativa colocada en 1998 recuerda el lugar en donde vivió durante veinte años el médico, escritor (en francés) y activista político puertorriqueño Ramón Emeterio Betances (Cabo Rojo, Puerto Rico, 1827 - Neuilly-sur-Seine, Francia, 1898). Independentista y antianexionista, Betances fue desterrado de su isla en 1858, algo que no le impidió ser uno de los principales actores del Grito de Lares (1868) y de vincularse estrechamente a la Guerra de los Diez Años cubana. Un año después de su llegada a Francia, en 1874, publicó el ensayo Cuba, documento elocuente y necesario para los estudiosos del tema del anexionismo y sus opositores. En Nueva York, donde escribía bajo el pseudónimo de "El Antillano" febriles artículos contra la metrópoli española, fundó la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico. Fue luego, Delegado y Agente del Partido Revolucionario Cubano en Francia. También Representante Diplomático de la República de Cuba [en Armas] en este país. En este edificio funcionó la única sede visible de la insurrección cubana en Francia. Habría que añadir que la sacarocracia cubana exiliada en París [lo que el historiador y estudioso francés Paul Estrade llamó "Cubanolandia" en su libro La colonia cubana de París], si bien colaboraba económicamente en la independencia (no todos, dicho sea de paso), no daba la cara públicamente ni sostenía en voz alta sus ideas por miedo a represalias en contra de sus familiares, propiedades e intereses económicos en Cuba [Nunca he visto semejanza más elocuente con respecto al grueso de la población cubana en París un siglo y algo después]. El caso es que le tocó a Betances, un puertorriqueño, dar la cara por todos los cubanos y convertirse en la figura visible (y vigilada) del Comité Cubano de París. Fue él quien tuvo la idea de publicar en francés un semanario que informara acerca del movimiento independentista cubano. Ese periódico (no fue el primero, pero sí el que más números sacó) se llamó La República Cubana y fue fundado y dirigido hasta su cierre en 1897 Domingo Figarola-Caneda, quien, para ser justos, también dio la cara.
Mucho se ha escrito e investigado sobre Betances y su impronta en la independencia cubana. Los estudios más completos han sido emprendidos y publicados por el historiador puertorriqueño Félix Ojeda Reyes y el francés Paul Estrade cuyo libro ha sido la biblia para todos los que han investigado sobre la presencia cubana a fines del XIX en París y cuyo valor investigativo no mengua a causa de la muy incómoda simpatía del profesor e historiador por el régimen actual. En la Red pueden encontrar abundante bibliografía y ensayos sobre Betances. Yo participé junto al "Comité Puertorriqueño de París" actual (que se reunía en Montmartre, en casa del pintor ya fallecido Alfonso Arana) en el acto en que se desveló esta tarja.
Huelga decir que por esta vuelta ninguna tarja conmemorativa de las múltiples personalidades cubanas que han vivido en París ha sido colocada por cubanos. Desinterés, desidia y sabotajes con respecto a cualquier acción de este tipo (incluso por parte de quienes ni siquiera dan la cara) arruinarían todo intento al respecto. Por lo cual, a los cubanos – que tanto se burlan de los dominicanos y de los puertorriqueños – no nos queda más remedio que esperar por otro Máximo Gómez o Ramón E. Betances para por lo menos dar una ligera y virtual impresión de objetivo común
Nota: Iba a decir "ligera y virtual impresión de unidad" pero me autocensuré porque justamente los que más sabotean (y mejores tajadas sacan del negocio de la politiquería con vista a una eventual democratización de la Isla) se ofenden cuando se habla de unidad so pretexto de que esta palabra es un indicador del gobierno monolítico de la Cuba actual, de la CTC, anulación de los sindicatos y otros atropellos. Una manera de defender la microtajadilla de poder virtual que creen tener. Si lo aclaro es para anular hábilmente y con toda intención la autocensura, y de paso burlarme de ellos.

10 juil. 2008

L'Armada de Rouen.



Todos los años por esta fecha un Carnaval de hermosos veleros del mundo entero en las aguas profundas del Sena que comunican a la ciudad de Rouen con La Mancha. El río de tan ancho parece una bahía. A este evento se le conoce como L'Armada de Rouen y es una de las atracciones estivales de la ciudad. Los espectadores pueden visitar los barcos. Yo me subí al Cuauhtémoc que vino desde Acapulco, México, con sus charros marineros a bordo. El cielo como en esos cuadros impresionistas de Pissarro que reflejan los puentes y puerto de Rouen. Los mexicanos encantados de la vida. De todas las tripulaciones eran los que más se distinguían por la música, bebedera y alegría. Después dicen que hay que luchar contra los clichés. Pero es que los clichés son a veces exactamente eso: una copia fidedigna de la realidad. Ahí tienen al Americo Vespucci de los italianos y al Cuauhtémoc mencionado con algunos miembros de la tripulación. Este año los españoles (que tienen hermosos veleros como estos) no vinieron. Seguramente se quedaron varados en los terrenos de fútbol.

Rouen / Ruán


Llegada a Rouen. Ahí está, imperturbable, desde el año 1389, el Gran Reloj de Rouen [en francés "horloge" para este tipo de relojes y "montre" cuando son de pulsera / en español sólo tenemos una palabra: "reloj", para ambos tipos]. De plomo dorado sobre un arco-pasaje renacentista de 1527. El cuadrante tiene 2m 50. En el óculo superior las fases de la Luna. Tiene también un semanario. El cordero místico en el centro es el símbolo de la ciudad de Rouen. En el siglo XIV estaba dentro de la torre, luego lo sacaron al exterior de los muros (de ambos lados de la torre) para mostrarlo.
Lo inaudito es que aún dé la hora, pues no sé si conocen las cifras pero entre 1939-1945 la ciudad normanda de Rouen recibió: 1- para empezar, llegada de los alemanes y con ellos las explosiones gigantescas del puerto y sus puentes (1940). 2- un primer incendio que dejó en cenizas 15 hectáreas de la parte antigua tomada y sacudida a su vez por los famosos panzers (la monumental Catedral fue salvada in extremis por órdenes del propio Hitler). 3- centenares de bombas inglesas caen sobre la ciudad entre 1941 y 1942. 4- pero eso no es nada: la noche más caliente será la del 18 de abril de 1944. Ese día "sólo" cayeron sobre Rouen 354 bombas que provocaron otro incendio gigantesco (900 muertos y 500 edificios convertidos en polvo). 5- Cuando todo parecía terminado, el 30 de mayo de ese mismo año, otras 160 bombas y 140 torpedos se ocupan de rematar los barrios a orillas del Sena. Al día siguiente la gran Catedral es una hoguera, el techo de la torre cae y con ella las campanas. 10 jóvenes de Rouen guiados por un personaje llamado Georges Lanfry sueltan el hígado toda la noche para apagar el fuego. Logran salvarla justo en el momento en que la iglesia vecina de Saint-Maclou se derrumba del todo. A pesar del desembarco de los aliados y de la toma de la franja costera normanda no hay modo de sacar a los alemanes de la ciudad. Como la ciudad ha quedado sin puentes todo intento de tomarla por tierra es imposible. 6- Entonces es que llega la solución de remate: cuatro bombas inglesas por minuto entre el 26 y el 27 de agosto de 1944. El 30 de agosto la artillería de tierra canadiense libera a Rouen. Los alemanes se retiran. El mismo joven que guió la lucha contra el incendio de la Catedral izó en su alta flecha una gigantesca bandera tricolor francesa. A sus pies 10 000 casas en el suelo y 3 000 ruaneses muertos. Ahí les dejo una de las tantas fotos de la catástrofe (la saqué del Blog participativo de Rouen).

9 juil. 2008

Cantos gregorianos en Saint-Wandrille




Habrá que agradecer a la Providencia y también a la Perseverancia que: después de los saqueos vikingos, las guerras franco-normandas, las querellas intestinas normandas, las guerras anglo-francesas, la Revolución antimonárquica de 1789, las leyes laicas republicanas del XX y el terrible bombardeo de Normandía por los nazis y los aliados a la vez, estos tesoros de Francia estén aún en pie. Fue lo que hicieron los monjes de Saint-Wandrille cuando levantaron piedra a piedra esta Capilla votiva en el recinto de la Abadía. Por eso me da muchísima gracia cuando oigo a los cubanos decir que La Habana es irrecuperable. Mientras no haya demolición hay esperanza




La comunidad benedictina de Saint-Wandrille tiene 1349 años. Fue fundada en el año 649 por el propio Wandrille en el mismo valle de Fontanelle, en donde ha sobrevivido hasta hoy (después de no pocas invasiones y exilios). Fueron grandes abates de Saint-Wandrille, Éginhard (historiador de Carlomagno) y Ansegise (quien estableció las ordenanzas capitulares del gran Emperador). En el año 831, la Gesta de los abates de Fontenelle es el primer libro de historia conocido sobre un monasterio de Occidente.
La historia de Wandrille es muy curiosa. Lo llamaban "El atleta de Dios" por su belleza física y sabiduría. Conde en la corte del rey Dagoberto, Wandrille al casarse decide junto a su esposa consagrarse exclusivamente a Dios. Después de un periplo en el que fue ermita en Verdún y recorrió los montes Jura y Lombardía, el monje se une al futuro Saint Ouen (en Rouen) y se convierte en sacerdote. Conocemos su rostro gracias a un medallón en bronce de la época cuyo facsímil puede comprarse en la boutique de los monjes. Fue él quien fundó esta abadía en el 649 dC.
Los Vikingos, las guerras de religión y por último la Revolución dejaron sus huellas en la Abadía. En 1894 los benedictinos volvieron a ocuparse del sitio, aunque esta ocupación no fue real hasta el año 1931 dado que la Ley de Asociaciones Francesas de 1901 condenó al exilio (en este caso en Bélgica) a las comunidades benedictinas de Francia. El caso es que, según esta ley, una República laica consideraba a las órdenes monásticas como simples "asociaciones" y por esa razón tenían que inscribirse como tal en los registros prefectoriales de la República. Por eso parten todas las órdenes en exilio y dejan alquiladas sus propiedades en Francia. En el caso de Saint-Wandrille la abadía fue alquilada a la actriz Georgette Leblanc quien se instala allí junto con su amante el escritor Maurice Maeterlinck. La pareja recibió en varias ocasiones a Sarah Bernhardt, Guitry, y otros del mundo del teatro. Tras el regreso a Francia de la orden, los monjes sacan defintivamente a todo el mundo de ahí. Fue en 1931 cuando los cantos gregorianos [renovados y restaurados en 1880 por el erudito, musicólogo, liturgista y Reverendísimo Abate n° 76 de Saint-Wandrille Dom Joseph Pothier(1835-1923)] empezaron a escucharse (hasta el día de hoy) bajo las bóvedas de la Iglesia.
Los benedictinos de Saint-Wandrille trabajan la encáustica y fabrican productos de mantenimiento. Unos cultivan la tierra, otros restauran obras de arte y todo lo que comen lo producen ellos mismos. Los visitantes pueden asistir a todas las misas cantadas en gregoriano. Mi preferida es la de las Vísperas (17h 30). Los que vienen para el retiro espiritual duermen en los mismos edificios en que se hallan los dormitorios monacales. Los hombres, pues las mujeres tienen que dormir fuera de los recintos de la Abadía en un hostal que hay para estos efectos en la aldea.
Ahí les pongo unas vistas del pueblo de Saint-Wandrille y la entrada de la Abadía, así como algunas dependencias de la misma y un vitral de la Iglesia en que aparece el santo al lado de San Miguel. No sé si en el vitral se ve tan bello como atestiguan los cronistas de la época… O si el gusto estético de la época no se corresponde al de la nuestra.

✙ Si quieren oír una grabación de cantos gregorianos por los monjes de Saint-Wandrille hagan click aquí. Merci a quien la colgó en YouTube.

La Abadía de Jumièges / Normandía







La portería de la abadía es posterior. Fue concebida en estilo Renacimiento normando


para A. J. Ponte, conceptor de ruinas

Al norte de Rouen (Ruán), en la región conocida como Valle del Sena. El río zigzaguea en su curso formando pequeños valles al pie de acantlidados escarpados.
Refiriéndose a lo que queda de la Abadía de Jumièges el paleógrafo Robert-Charles conde de Lasteyrie afirmó que eran las ruinas más hermosas de Francia. Desde su fundación en épocas merovingias (s. VII dC) por San Filiberto, no hubo invasor que no intentara destruirla. Los Vikingos fueron los primeros, pues con sus temibles embarcaciones de velas y remos remontaban el Sena hasta esta región, cuya lejanía de los centros militares de Chartres y París dificultaba su defensa por parte de los reyes francos. Después de haberla saqueado varias veces los mismos Vikingos devenidos Normandos sedentarizados y convertidos (algunos se dejaban bautizar hasta 10 veces según la situación en que se encontraran), comenzaron a restaurar los sitios sagrados que sus antepasados habían destruido. Así fue como a fines del 900 dC el Duque Guillermo de la Espada Larga (sin connotación erótica que se sepa) rescata a Jumièges de sus ruinas. La abadía logra sobrevivir durante las guerras de religión, pero en 1793 la Revolución le da el golpe de gracia: al ser vendida en subasta a un negociante de maderas de Canteleu su nuevo propietario decide convertirla en cantera y reutilizar las piedras. Para no perder mucho tiempo minó la torre principal de la iglesia de modo que los fragmentos salieran ya reducidos después de la voladura.
En el espacio de media tarde de visita al sitio tuvimos frío, calor, lluvia, niebla y radiante sol. Como digo en post anterior es el tiempo lo que refleja mejor que nada el carácter de los normandos.

En tierras normandas

Los normandos son como las condiciones climáticas de su cielo: "peut-être oui, peut-être non" (tal vez sí, tal vez no). O lo que es peor: "ni sí ni no". Los estudios culturales contemporáneos prueban que en esa lejana región de las Galias la mayor parte de influencia se la llevan los Vikingos por encima de los romanos y de la francos. Los Vikingos son incluso los que darán nombre a esta vasta región, pues los Northem, de origen danés y noruego, desembarcaron con sus drakkars en las costas de la actual Normandía huyendo de la ola glacial que se extendía sobre la Escandinavia del siglo IX dC. De hecho, en el 911, los francos, cansados de defender esa región a la merced de cuanto salvaje llegara por el Canal de La Mancha, otorgaron a Rollon, el jefe de los Normandos, el título de Primer Duque de Normandía, una manera de convertirlo, teóricamente, en vasallo del Rey de Francia.
Para visitar concienzudamente la tierra de Corneille, Flaubert y Guy de Maupassant hace falta emplear unos cuantos años o, hacerlo ininterrumpidamente, durante unos cuantos meses. Y no está nada mal, para tales efectos, armarse de las teorías estéticas anunciadas por otro normando: el filósofo-esteta Michel Onfray (fundador de la Universidad Popular de Caen) en su Théorie du voyage. Poétique de la géographie. Por supuesto, parte del éxito del viaje consiste en no abusar de la cidra ni del calvados pues de lo contrario se podrá creer que lo hemos visto todo doble.

La colegiata Notre-Dame-d'Écouis (de 1310). En su interior impresionante estatuaria (18 obras) del XIV al XVII.


El "manoir" de Villers. Un "manoir" es la típica casa solariega normanda. En el caso de ésta, construida en el siglo XV, en manos de la familia original. M. et Mme Robert Mery de Bellegarde, sus propietarios, se turnan para guiar a los visitantes a través de piezas y dependencias. Son muy amables. Si alguien desea dormir en el "manoir" puede reservar con antelación pues posee tres habitaciones que alquilan. Aquí les pongo el portal electrónico del sitio, en francés e inglés: Manoir de Villers


La abadía de Saint-Georges en Saint-Martin-de-Boscherville. Construida en el año 1 100 por el gran chambelán del Duque de Normandía, el románico lleva la voz cantante tanto en el portal como en la nave principal y los transeptos. En el jardín hay un rosal de rosas blancas impresionante. Visto de lejos creía que era un campo de algodón.

7 juil. 2008

Iván González Cruz

El amigo Iván González Cruz(La Habana, 1967) me envía su reciente novela La isla del olvido, publicada en la Editorial Verbum (Madrid, 2008). Exhibe en su portada un mapa fantasioso de Cuba del año 1597. He empezado a leerla.
No conozco a nadie que haya escrito más sobre José Lezama Lima. Tiene Iván en su haber (sólo sobre Lezama) los siguientes libros:
1- Lezama-Michavila: arte y humanismo (Valencia, 2006)
2- Imago (Valencia, 2005)
3- Antología para un sistema poético del mundo [dos volúmenes] (Valencia, 2004)
4- Diccionario. Vida y obra de José Lezama Lima [dos partes] (Valencia, 2000 y 2006)
5- Poesía y Prosa. Antología (Madrid, 2002)
6- El espacio gnóstico americano (Valencia, 2001)
7- La posibilidad infinita (Madrid, 2000)
8- Lezama Lima (Madrid, 1999)
9- Archivo de José Lezama Lima Miscelánea (Madrid, 1998)
10- Fascinación de la memoria (Valencia, 1999)
11- Álbum de los amigos de José Lezama Lima [en coautoría con Diana María Ivizate]
12- Órbita de la revista Albur (Valencia, 2002).

De más está decir que en Aldabonazo en Trocadero 162, el libro que preparamos en homenaje a Lezama, no podía faltar un texto de Iván González Cruz. Aprovecho la circunstancia de su nueva novela (anteriormente publicó una titulada El signo de jade, México, 1995), para colgar el ensayo que nos ofreció para Aldabonazo…

LEZAMA O EL CONVIDADO DE PIEDRA
IVÁN GONZÁLEZ CRUZ
© 2008
En: Aldabonazo en Trocadero, 162, Ed. Aduana Vieja, 2008.

La historia ha cumplido en Lezama una de sus predicciones, el riesgo de vivir en un tiempo sin poesía. He aquí una extraña paradoja. Porque el poeta crea un presente poético con su sola existencia. Y él, desde el silencio hostil de la época, trabaja, engendra el futuro de otro silencio, la posibilidad creadora de la aurora. Esta realidad ha permitido desde Dante a Lautreamont que sucesivas generaciones descubran lo que otros, en su momento, no vieron o quisieron no ver. Lezama, como tantos escritores y artistas esenciales, sufrió la indiferencia. Quizás sea un signo de la autenticidad del genio la marginación de sus contemporáneos. Pero hay un silencio que puede ser implacable, más hostil aún que silenciar los dones de una virtud, y es la cita muda de sentimiento y cultura. El recuerdo puede devenir un refinado arte del olvido cuando se evoca a un autor sin conocerle. Muerto el poeta, la conjura contra el poema puede producir sus homenajes. ¡Es tan fácil omitir con la diatriba o la alabanza! Se muere de vida si ésta se desvincula de las causas que la han engendrado. Cuántos no permanecen desconocidos desde la estatua hecha de ellos. Para sobrevivir a la momificación o la reverencia se ha de acudir a los orígenes, la obra. Sólo así el Convidado por el cinismo o la inocencia hace hablar a la piedra.

En 1976, la desaparición física del escritor de Paradiso, hizo visible un vacío prefigurado en su Diario. Las constantes de aquel silencio creador, y la sombra de su hostilidad mayor, habían sido esbozadas ya en su juventud, en una profética meditación:

“Cuando hoy los manuales nos afirman que desde Lucrecio y Virgilio hasta la aparición del Dante, estuvo la humanidad carente de un verdadero gran poeta nos es imposible rechazar esa verdad innegable. Soportad pues esta otra afirmación radicalísima: el hombre de hoy está exhausto, tardará por lo menos cuatro siglos en volverse a llenar de nuevos cantos y de fervor.”

La necesidad de engendrar una nueva conciencia frente a la desolación de esta circunstancia impulsó en Lezama la racionalidad de una gran pasión: vencer a la soledad de la sensibilidad sin razones. Pagó un precio por ello, pero también recibió una ganancia, vivir con luz propia, que es una de las formas secretas de la eternidad.

Más allá de circunstancias y sortilegios habrá siempre que volver a José Lezama Lima, no por ley, sino por ansias. Quienes han intentado pensar y hacer su Paradiso saben que todo nacimiento es un renacimiento. Múltiples son los modos en que ese retorno se produce. En el caso del imaginario lezamiano tres hechos resultan decisivos para la revitalización de la memoria: su Sistema poético del mundo, el Curso délfico y su preocupación por el ser, la vía en que una vocación, el hombre, cumple su destino. Estas tres realidades de su ámbito creador nos dan un Lezama entero, cuyo conocimiento estructura distintas experiencias formativas. Así, el estudio de su concepción poética del universo – representada por el conjunto de su obra literaria – potencia la inspiración; el aprendizaje del curso délfico cultiva el talento creador; y la indagación en los avatares de su biografía enseña al individuo el valor de la confianza en sí mismo. La trayectoria de esa vivencia se da con un coloquialismo sugestivo donde la claridad no se define por la capacidad de interpretar la palabra sino de sentirla. Igual a los grandes escaldas de la Antigüedad, la escritura se hace entonces directa, concisa, desde el impresionismo emotivo de la metáfora. Algunos de sus libros abrieron inusitadas apreciaciones al compás de lo alegórico. La poesía derivará en una finalidad novelada, la novela se convertirá en poesía, y el ensayo se erigirá en punto de encuentro de ambas expresiones. Obras póstumas como Fragmentos a su imán u Oppiano Licario recogen esa progresión hacia la síntesis de lenguajes. En paralelo, el sentido coloquial de su escritura se preocupará por escriturar el ser. El anhelo vitalista de su oratoria se acentúa al paso de los años, como si temiera que un ras de mar o la oscuridad de la época se tragase la palabra impresa y fuera preciso tatuarla en el cuerpo del hombre a fin de salvarle, y con él preservar la imagen, el conocimiento. Las emblemáticas conferencias impartidas sobre La expresión americana fundan esa tradición, la exigencia de un verbo carnal, próximo, convocante, el cual intensificará su sabiduría en las lecciones magistrales acontecidas en 1966 en el Instituto de Literatura y Lingüística, publicadas luego en el volumen Fascinación de la memoria. Éste es el Lezama de Sucesivas o las coordenadas habaneras, el cronista de La Habana, el inventor de un estilo que desvela en la fugacidad de lo cotidiano el detalle de lo eterno. Entretanto, el curso délfico se deslizaba en su trato, completando las señales de su genio literario, pues creía en el valor de la cultura, la biblioteca, para refundar la historia. Diversos autores y textos serán su faro de Alejandría en la conquista de esa meta. Dado a la ventura del saber se aventuró una vez a relatar algunas de las claves que configuraban el corpus délfico de su magisterio, organizado en la espiral de una obertura palatal, la galería délfica y las aporías eleatas:

“A modo de ejemplo y referencia podría decir que la relación incluye textos como El gran Meaulnes, de Fournier; Al revés, de Huysmans; todo Platón, Rilke y Dostoievski; Los cantos de Maldoror, de Lautréamont; Conversaciones con Goethe, de Eckerman; Doktor Faustus, de Mann; Mario, el epicúreo, de Pater; Gaspar de la noche, de Bertrand... Y en otra dimensión, Psiqué, de Erwin Rohde; El otoño de la Edad Media, de Huizinga; El amor y Occidente, de Rougemont; el Tao Te Kink, de Lao Tsé; El libro de los muertos y muchos, muchos más.”

La pluralidad animaba sus enseñanzas, consciente de ser una Universidad para el creador. De esta manera el Sistema Poético invita a la realización del talento y el curso délfico orienta la sensibilidad en el cosmos de su horizonte. Una única exigencia estaba en el umbral de su escuela, la libertad:

“… en toda autocensura, interviene el resentimiento que se impone el creador. Desde luego, yo creo que ningún verdadero creador debe imponerse una autocensura. Si toda censura de fuera es molesta, una censura del creador me parece todavía más desdeñable e inadmisible.”

En este proceso el artista halla el camino, afirma su originalidad que no es otra que ser él mismo. Lo singular emerge en el contexto de lo universal. Cada verso o pensamiento en Lezama propendía a ese fin, despertar en el hombre la voluntad de contar, narrar su verdad, en aras de evitar la deshumanización del mundo:

“¿Lo que más admiro en un escritor? Que maneje fuerzas que lo arrebaten, que parezca que van a destruirlo. Que se apodere de ese reto y disuelva la resistencia. Que destruya el lenguaje y que cree el lenguaje. Que durante el día no tenga pasado y que por la noche sea milenario. Que le guste la granada que nunca ha probado y que le guste la guayaba que prueba todos los días. Que se acerque a las cosas por apetito y que se aleje por repugnancia.”

Las Cartas a Eloísa y otra correspondencia fue el epistolario de su angustia porque la piedra pudiera suplantar a los Convidados. Las piedras siempre estarán. Que no falten jamás los Convidados.

5 juil. 2008

Humboldt en París



En este edificio, a unos pasos de la Académie de la Langue Française y con vista al Sena, vivió el que José de la Luz y Caballero llamó "el segundo descubridor de Cuba", Alexandre von Humboldt (1769-1859) buena parte de su vida, entre 1804-1827. Fue aquí que concibió su Ensayo político sobre la Isla de Cuba, sin lugar a dudas el primer libro de magna importancia sobre la Isla. Acompañado por su colaborador, el médico y botánico francés Aimé Bonpland, Humboldt realiza un primer viaje a Cuba entre el 19 de marzo de 1800 y el 15 de marzo de 1801. Luego, en abril y mayo de 1804 vuelve a visitar la colonia española, durante un segundo y último viaje. El Ensayo político sobre la Isla de Cuba no vio la luz hasta 1826. La edición en español (censura de por medio e "incómodas apreciaciones sobre la esclavitud) fue publicada un año después, no en Madrid, sino en París, por la casa Jules Renouard. Esta última edición incluyó la Balanza general de comercio de La Habana realizada por M. B. Hubert, de la Société Géographique Française.
Hace muchos años (junio 1999) escribí un largo ensayo sobre el tema para la revista alemana de estudios hispánicos Tranvía (n° 53), que luego incluí en mi libro Catalejo en lontananza. Los que leen el alemán (o presumen de leerlo) pueden verlo aquí y cargarlo a través del archivo de la revista: Alexander von Humboldt in Kuba / Von der Natur fasziniert / Tranvía / Berlín, juni '99. Ayer pasé frente a la casa en que vivió el sabio barón y decidí evocar su genio.

4 juil. 2008

La Encomienda de los Templarios / Coulommiers






En Coulommiers hay dos instituciones. La primera es el queso que lleva su nombre y que es familia de la gama de los Brie. La segunda es la antigua Encomienda de los Templarios, un edificio que data del año 1128 y que tras la abolición de la Orden Templaria (1312) pasó a manos de la Orden Hospitalaria de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, y de éstos, tras la expulsión y confiscación de sus propiedades durante la Revolución cayó en manos de campesinos de la Brie quienes lo convirtieron en una simple y banal granja. En 1966 una asociación benévola comenzó las obras de restauración de este perfecto ejemplo de la vida comunitaria templaria, el más importante (en cuanto a la conservación) en el norte de Francia. Sospecho que los benévolos deben estar vinculados con los propietarios del edificio pues la mano del Estado ha brillado por su ausencia en cuanto a la restauración del sitio. Y ya llevan 40 años restaurándolo y no se ve que hayan avanzado mucho.
En todo caso, la Sala capitular (foto 2) y la capilla han sido ya rescatadas. El palomar (foto 3), los establos (foto 4) y las bodegas también. Ahora están enfrascados en las logias del Comendador. Para compensar el paso de jicotea con que llevan a cabo la restauración han hecho un jardín medieval (foto 5) que es, al parecer, una de las atracciones del sitio.

3 juil. 2008

Criptas merovingias de Jouarre



Del arte de los francos, más allá de la orfebrería, han sobrevivido muy pocas manifestaciones. La cripta de San Pablo y la de Santa Ebregésila, en Jouarre, no sólo ofrecen un espacio arquitectónico del siglo VII muy bien conservado, sino que el conjunto es uno de los edificios religiosos más antiguos de Francia. Los sarcófagos de la familia de fundadores de la abadía Notre-Dame-de-Jouarre exhiben bajorrelieves de una gran belleza. Dos criptas constituyen esta necrópolis precedida de una explanada al aire libre en la que subsiste una cruz monolítica del año 1200. En las criptas perduran tres columnas galo-romanas, una pared con motivos reticulares (sólo existen dos similares en toda Europa) y los sarcófagos de San Agiberto (obispo de París), Santa Telchilda (hermana del anterior y primera abadesa de Jouarre), de la Santa Ossana (princesa irlandesa que acompañó al monje Adón durante su periplo por tierras francas), del obispo Ebregésilo, etc. Los motivos decorativos de los sarcófogos consisten en escenas de predicación apostólica y otros geométricos formados por flores de lis (anteriores a su relación con la Casa Real francesa) y arabizantes (de influencia copto-egipcia). Durante las obras de ventilación de las criptas uno de los sarcófagos empotrados en la pared reveló un bajorrelieve admirablemente estilizado y muy bien conservado en la cabecera del mismo que hoy día ha sido puesto en valor. De más está decir que la Caisse des Monuments Historiques de France, en el monopolio abusivo que tienen de las imágenes del patrimonio, impide que se le fotografíe para que los estudiosos y autores tengan que recurrir al fondo de imágenes que tienen (muchas de pésima calidad) y paguen así los respectivos derechos de reproducción. Es una ley que no respeto, excepto cuando la visita es por obligatoriedad (como en este caso) guiada y que la guía, cual Can Cerbero, no le quita el ojo a la cámara.

Nota: En la segunda foto la casa que contiene las criptas es del XVI. Las criptas, en el subsuelo, del VII. No vaya a ser que alguien crea que esa casa pudiera datar de la época de la cripta.

Abadía Notre-Dame-de-Jouarre



De las abadías de Francia una de las más antiguas que conserva aún vida monástica. Se trata de la abadía benedictina Notre-Dame-de-Jouarre en la que viven 25 monjas que se ocupan, además de rezar 6 horas al día, de cultivar la tierra, fabricar mermeladas, producir miel y objetos de cerámica. La abadía fue fundada en el siglo VII, exactamente en el 667, cuando un monje irlandés (San Colomban) pasa por Jouarre y bendice a los tres hijos de San Otario, de los cuales, Adon, funda la abadía. Al imponerse la regla benedictina en el siglo IX Notre-Dame-de-Jouarre se consagra, hasta nuestros días, a dicha orden. Habrá que recordar que se le debe a ese "Padre de Europa" que fue Carlomagno, el hecho de que la orden benedictina se extendiera de forma galopante a partir del Concilio de Aix-la-Chapelle, en que él mismo ordena que todos los monasterios de su Imperio apliquen la observancia de la orden de San Benito. Después de invasiones normandas, guerras de religión, revoluciones anticlericales, ocupación nazi, etc., la abadía está en pie y activa por puro milagro.
En frente de la abadía se encuentra uno de los monumentos religiosos más antiguos de Francia: la cripta merovingia de Saint Paul (siglo VII) que contiene los sarcófagos de las primeras abadesas, familiares de éstas y de un abate (pues originalmente hubo también una efímera abadía de monjes). Pero de la cripta me ocuparé en otro post pues de veras merece comentario aparte.
Asistir a las Vísperas y oír la coral de las monjas es una maravilla. Las hermanas permiten también los retiros de personas en busca de tranquilidad, dispuestas a compartir la vida monástica con ellas durante un tiempo. Algunos estudiantes que necesitan concentrarse antes de los concursos nacionales vienen aquí y se quedan un mes. Al final, dejan en un sobre la cantidad de dinero que pueden o estiman conveniente.
Las monjas me dejaron boquiabierto por el gusto muy "desing" que tienen tanto para el mobiliario, lámparas como tienda de ventas de artículos producidos por ellas. Computarizadas y con un sitio internet que ya quisieran muchos por ahí. Esas monjas llegarán sin dudas al siglo XXX porque no hay época con la que no hayan sabido acoplarse.

2 juil. 2008

Château de Guermantes



Primer stop de un viaje a través de la Brie francesa: Guermantes. En A la recherche du temps perdu Marcel Proust utilizó el nombre de Guermantes para su duquesa. El personaje nunca existió con tal nombre ni guarda relación con ninguno de los habitantes de la aldea ni de este castillo en el noreste de Francia. Proust lo escogió simplemente porque le gustó la musicalidad del nombre. Así de simple. Se trata de un castillo campestre del siglo XVII construido en estilo Louis XIII. La gran galería, conocida como "La Bella Inútil" (fotos prohibidas en el interior por los nobles que lo habitan aún) fue construida por los mismos artesanos italianos que hicieron la célebre galería de Fointanebleau.
El castillo fue construido por Pierre Viole, antiguo Presidente del Parlamento de París. Tuvo varios propietarios como el Marqués de Tholozan y la Condesa de Dampierre. Un nieto del Marqués era amigo de Proust y al oírle contar historias de Guermantes pidió permiso para utilizar de manera ficticia un título que nunca existió. Los alemanes lo ocuparon durante la guerra del 40 y por poco lo incendian en represalias por el asesinato de un soldado alemán en las cercanías. Ya en esa época era propiedad del banquero Maurice Hottinguer cuya esposa se entrega como rehén hasta tanto no se aclare el asunto de la muerte del soldado pudiendo salvar al castillo y al pueblo de las llamas. Sus descendientes son los propietarios actuales.

29 juin 2008

La Araña Pelúa / La Mygale à Pigalle



Primer libro del sello editorial inaugurado por Ramón Alejandro: La Araña Pelúa / La Mygale à Pigalle. Es un poemario de Pedro Juan Gutiérrez titulado Lulú la perdida. Las ilustraciones son del propio Ramón Alejandro, la maqueta del también poeta Germán Guerra. Ena Columbié y este humilde servidor tuvimos el gusto de participar en la edición y correcciones. Como versa en los créditos el poemario fue "escrito en La Habana, editado entre París y Los Ángeles, diseñado en Miami y terminado de imprimir en Montmartre, en los míticos talleres de la imprenta La Goulue".

26 juin 2008

Los Abrigos / Tenerife



A este risueño pueblo pesquero por las condiciones naturales de su puerto se le llamó desde que en él se asentaron los primeros hombres Los Abrigos. Los turistas prefieren ir a Los Cristianos y a Las Américas, en donde hay cincuenta ingleses y medio por metro cuadrado y cuyas estructuras recuerdan las lamentables urbanizaciones de Benidorm o Torremolinos.
En la librería más antigua de Santa Cruz (La Isla), encontré Genealogías del Municipio de Adeje (siglos XVI-XX) (460 pp. / Ed. Ayuntamiento de Adeje /Centro de Cultura Popular Canaria), interesante libro del investigador Nelson Díaz Frías, nacido en la Playa de Los Cristianos, en 1970. Sus aportaciones a los temas históricos y las publicaciones sobre la sociedad y personajes del sur de Tenerife son admirables.
En él se aclara el origen del pueblo de Los Abrigos, inicialmente un refugio constituido por chozas que habitaban durante las temporadas de pesca los miembros de la familia apellidada Marcelino. Actualmente sus descendientes continúan siendo los "podestá" de este pueblo y si bien mantienen un linaje de humildad gozan del prestigio que les confiere el saberse fundadores ancestrales del mismo. Otro rasgo curioso es la consanguinidad entre los descendientes de estas primeras familias, con sus conocidas consecuencias. El ramillete de primos y las facciones rivales dentro del mismo clan no son sólo anteriores a las historias noveladas de Latinoamérica, sino que se viven a diario hoy día. Imposible entender la identidad cubana sin meterse de lleno en la vida cotidiana y las relaciones entre la gente de un pueblo que, como éste, haya sobrevivido a la modernidad y a los grandes movimientos migratorios.
Como dato curioso encontrado en el libro de Díaz Frías, ignorado (tanto el libro como los datos hasta por los directamente concernidos), cabe evocar el origen del apellido fundador. Resulta que una tal María de la Antigua Camejo, natural del Valle de Santa Inés (Fuerteventura) casó en 1783, en la Villa de Adeje, con el liberto José Marcelino, natural de la isla de Cuba, quien había sido traído como esclavo, desde niño, a Tenerife y había sido propiedad de Doña Bárbara Josefa Pantaleón, vecina de Icod de los Vinos. José Marcelino compró su libertad y falleció a los 48 años de edad en Adeje. De su descendencia (documentada hasta el siglo XX) da datos precisos el mencionado libro.
Lo más curioso es que cuando uno mira las facciones de los Marcelino de Los Abrigos no queda ni rastro del liberto del XVIII, sino que más bien abundan los rubios y los ojos azules. Con lo cual, a pesar de lo mucho que "adelantaron" aquello de que "quien no tiene de congo tiene de carabalí" también les viene como anillo al dedo.

Puertas de La Laguna / Tenerife

Fundada en el siglo XV por el conquistador Alonso Fernández de Lugo, La Laguna fue la capital primada del archipiélago y en ella se fundó la primera Universidad de las islas, en 1701. Además de un microclima que, dada la altura, permite que llueva cuando todo en derredor está seco, La Laguna posee un centro histórico repleto de hermosos palacetes, conventos e iglesias de los siglos XVI, XVII y XVIII. En La Laguna se encuentra el Archivo Diocesano (calle Anchieta), que atesora los libros sacramentales (bautizos, matrimonios y defunciones) de todas las parroquias de Tenerife. Los que buscan antepasados canarios (cosa ésta muy de moda ahora en que el despetronque general de América Latina provoca el viaje a la inversa de los descendientes de colonos y otros), tienen que fajarse con los horarios estrambóticos de esta venerable institución. A ello habrá que sumarle la dificultad de leer los libros (muchos de ellos sin Indices de nombres) en microfilmes, una medida comprensible si se quiere preservar este patrimonio en que aparecen todas las sagas familiares de Tenerife desde los primeros bautizos. Cada vez que vengo a la isla dedico lo menos unas diez horas de investigación a este Archivo. Son investigaciones que requieren de tiempo y que suelen hacerse a lo largo de toda la vida. Los muertos no tienen prisa. Ellos saben esperar.
Ahí les dejo algunas puertas señoriales de La Laguna. La gente de esta ciudad hablan con un acentico que a mí a lo que más se me parece es al chileno y que ni siquiera se emparenta con el de Santa Cruz, que está, apenas, unos minutos más abajo.




15 juin 2008

El Drago Milenario de Icod


Un post para mi amiga Regina Maestri
Este blog se quedó trabado en la fecha del domingo pasado. Mejor porque yo vivo siempre de domingo. Aquí está el sublime drago milenario de Icod de los Vinos. La leyenda dice que tiene 2 500 años. Probablemente se acerque de 1 000. Extraño árbol éste. Parece un ramillete de la tierra. En realidad lo es. Lo había visto en mi última visita a Icod en el 2001. Ahora han arreglado el parque, cercado y puesto de pago la entrada.

La Montaña Roja



Ya llegué. Ahí está la Montaña Roja. Formada por la lava que una vez vomitó el volcán. Parece un cachalote, vista desde lejos. Dice la leyenda que los que la suben nunca se pueden ir de la isla. A mí me encanta la isla, pero por si las moscas no la subo, no vaya a ser que... Al pie de la montaña, túneles, pocetas, acantilados. Puro océano Atlántico. Más al sur no hay más Europa (al menos administrativa). Punta meridional de la isla.

Santa Cruz hors Carnaval





Siempre que voy a Santa Cruz lo hago en plan noctámbulo, ya sea por la Fiesta de la Sardina o el Carnaval, que son en el mismo periodo. Esta vez descubro otro carnaval: el de los colores de las fachadas, calles y plazas.

Icod de los Vinos






Este post y el siguiente están dedicados a Regina Maestri
A la memoria del Sandino guanabacoense. Ella sabe a qué me refiero.
Visita a Icod de los Vinos, nombre de consonancia mágica. Las vistas del famoso drago las pongo aparte. En el Museo Diocesano de la Iglesia de San Marcos una tremenda cruz de plata hecha por los orfebres de La Habana y traída a Icod en el siglo XVII. Las elegantes balconaduras, las celosías arabizantes de las galerías, las casas señoriales, la madera de Cuba, los parques y flores, y esas campanulas como guirlandas por todas partes. Icod da vueltas en redondo alrededor de sus dos grandes dragos.