15 juil. 2011

Lecce: la Florencia del Sur

© Fotos William Navarrete

Economía de palabras, exacerbamiento del goce estético, armonía de todos los sentidos: Lecce.


La archibarroca Chiesa della Santa Crocce, de Lecce.



Porta di Napoli, Lecce.



La piazza del Duomo, Lecce.



El teatro romano.

14 juil. 2011

El golfo de Taranto - del lado de Apulia

© Fotos William Navarrete

El golfo de Taranto, que corresponde, en la bota italiana, al arco de los pies del que siempre escasearon los míos, cosa que no me ha me impedido darla la vuelta al mundo. Son muchos los pueblecitos costeros que vale la pena visitar. Una ciudad en medio de todos: Gallipoli (una belleza,aunque de gente poco amable). Luego, sucesión de playas tan o más hermosas como las de cualquier isla del archipiélago de Las Bahamas, sobre todo entre San Pietro in Bevagna y Campomarino. Cuando digo que esa costa es una belleza, pónganlo en superlativo.

Las cuatro torres de la derruida fortaleza de S. Maria al Bagno.

Entre S. Pietro in Bevagna y Campomarino, la costa no tiene parangón. No hay misterio alguno en cuanto a la razón: es una Reserva Natural

Torre Colimena, una de las tantas torres del sistema defensivo encargado por Carlos V a lo largo de la costa de Apulia.

Otra de las torres de Carlos V: Torre Lapillo. La playa de este pueblecito es una tarjeta postal.

San Pietro in Bevagno: barcas de colores, caletas de azur y dunas violetas.

Gallipoli. La ciudad es bellísima pues su parte antigua es una isla unida por un puente (del que a mano derecha queda este castillo normando) a la parte del siglo XIX. Aun así fue la que menos me gustó. Llegamos tarde y encontrar un hotel fue las de Caín. La parte antigua es intrincada. Los pescadores tejen sus redes al pie del castillo. Una gelateria inolvidable: l'Accademia del Gosto (estilo siciliano de fines del XIX). Ni hablar de sus granitas:

Gallipoli.

Nardo no está exactamente sobre el golfo pero a pocos kilometros tierra adentro. Este es su castillo, también posee una maravillosa plaza barroca llamada Salendra. Las villas y mansiones estilo "belle-époque" a orillas de la carretera que sube a Nardo son "quelque chose".

Aunque Santa Cesarea Terme no se halla en la costa Oeste de Apulia (o sea, en el golfo de Taranto), sino en la costa Este (la del Adriático), pongo la vista de sus pintorescos arrecifes porque vale la pena llegarse hasta esta antigua estación termal del siglo XIX con su encanto "démodé".

13 juil. 2011

Edificantes lecturas veraniegas


Purge, de Sofi Oksanen

Aunque no es un libro de viaje, o sea, de esos que se leen mientras se viaja y se dejan, como por olvido, en el vagón del tren en el momento de bajarnos, he leído Purge (Ed. Stock), de la finlandesa Sofi Oksanen, durante este maravilloso recorrido por Apulia y lo he terminado, como Dios me manda: sentado frente a las aguas azul turquesa del golfo de Taranto.

Una auténtica joyita, como ya dije en FB, de parte de una escritora joven (nació en 1977), galardonada con el Premio Fémina Extranjero 2010 en Francia, con garras y ganas de hacer algo que no sólo tiene una estructura bastante novedosa y libre, sino que el contenido es de primerísima factura. Los avatares de la Historia han separado a dos hermanas estonas, primero durante la ocupación germana, luego durante la larga noche soviética, a partir de 1945. En ese momento y una vez que nos situamos en el contexto, la novela nos mantiene atrapados hasta el final. Tal vez sea el final mismo lo menos bueno. Da la impresión de que Oksanen no pudo concebirlo en consecuencia con la majestuosa monumentalidad de su historia. Como si al llegar a esas ultimas páginas hubiese quedado exhausta, por esta historia sublime, cruel, dura, real, humana. Una historia que muy bien pudo haber sido la de su propia familia. Es un punto de vista muy personal que no desmerita en nada la fascinante novela. De hecho, mentalmente le puse mentalmente el final que quise porque, en parte, la obra lo permite.

Aunque no habido trenes en mi viaje, a este monumento de la literatura escandinava contemporánea no lo dejé olvidado en ningun chaise-longue a orillas del golfo de Taranto. Lo he vuelto a echar en la maleta porque lo conservaré entre los libros que recomiendo y presto a mis amigos.

Mi próxima lectura, para afectivamente seguir en la bota, una de las pocos libros del romano Alberto Moravia que me quedan por leer: La mascherata.

Un post prometido a Noelia - Il Vignaletto (Puglia)

Il Vignaletto, masseria y agroturismo a 4 kms. al sur de Martina Franca, Puglia, Italia.

Noelia es brasilera, de Fortaleza. Hace algún tiempo vive, con su esposo italiano, en la masseria Il Vignaletto, en Apulia. Es el nombre de lo que conocemos en castellano como hacienda: una maravillosa casa de campo apulense, con enorme patio interior repleto de olivares, la fachadas y muros de un blanco resplandeciente, rodeada de campos de olivos y de ciruelos cargados de frutas maduras en esta época. Il Vignaletto (la Viñita) se halla a 4 kms. al sur de Martina Franca (elegante pueblo de Apulia con majestuosos palacetes barrocos), en dirección de Taranto. Cuando se está por llegar al crucero de la línea del tren aparece indicado a la derecha. Hay que adentrarse en el campo y rodar unos 10 minutos más por una estrecha carretera rodeada de fincas-trullos y luego por un sendero que sólo conduce a la hacienda. Como no hay más que campos de olivos nos preguntamos si hemos cogido el buen camino o si cogimos por una carretera que lleva a alguna parte.

Pero no, era el camino correcto y Noelia, al vernos bajar delante de la gran verja de la masseria, se puso inmediatamente en función de no perder a aquellos clientes (instinto poco usual hoy día en hotelería) que llegaban, sin previa reservación, al final de la tarde, a su recóndita finca. Como somos difíciles, ninguna habitacion nos cuadraba 100%: una porque esto, aquella porque lo otro y la de más de allá por no sé qué. El caso es que tanto dio Noelia que nos mostró una al lado de la gran piscina desde cuya puerta y ventanas solo se veia el azul de ésta y una gran zarza violeta y mandarina florida a tope. De más está decir que nos quedamos.

Visitamos, ya al anocher, Martina Franca. Vimos su elegante catedral, cenamos en un restaurante típico llamado La Tavernetta, fuimos al célebre Café Tripoli (donde han filmado publicidades de Lavazza y que ya cumplió 100 años), nos paseamos por el elegante Corso y admiramos los palacetes barrocos de la calle Cavour. Regresamos casi a medianoche a la masseria en medio de aquella boca de lobo que es el campo profundo a esa hora. La sorpresa fue al día siguiente. Noelia nos había preparado un desayuno de reyes bajo los olivos del patio. Cuidando de los mínimos detalles todo lo había hecho ella misma, desde los panecillos tipo crostinis pero redonditos (se llaman taralli), típicos de Apulia, hasta los dulces, las mermeladas, las cremas, cocteles de frutas, jugos... Nada de asombroso en otras regiones de Italia (del Norte), pero inédito para la zona que recorremos.

Sírvale este post a Noelia para atraer al Vignaletto a quienes anden rodando por los caminos de Apulia. Raro es encontrar, como dije, un establecimiento con sello de agriturismo en el que sirvan productos fabricados por la propia casa. Incluso en los hoteles y masserias más espectaculares nos han servido invariablemente esas mermeladitas de recipientes plásticos que dan en los aviones y que solo cambian de color (no de sabor) porque hasta la frutica dibujada en la lámina que les sirve de tapa parece artificial.

En Apulia, en esta época, las higueras están repletas de la exquisita variedad de higos de aquí: verdes por fuera y jugosos, casi almíbar pura por dentro. Basta con pararse al borde de cualquier carretera para recoger higos, cerezas, ciruelas, albaricoques; frutas estallando de dulzor bajo el sol y al alcance de la mano. Pues bien, hasta ahora el único sitio en que las mermeladas se hacen en casa, con frutas recogidas del patio, ha sido Il Vignaletto. Ni en el cinco estrellas de Bari, ni el palecete normando en donde dormimos en Conversano, ni en la masseria agroturística de Ostuni, ni en el B and B de Lecce, ni en albergo de Trani, ni en etc., etc. ha habido mermeladas naturales en los desayunos. En Il Vignaletto, para colmo de atenciones, Noelia nos regaló un recipiente de cristal repleto de los taralli que yo mismo había visto, al inicio, como amasaba, cuando llegamos arrastrando maletas a los umbrales de la finca. Eso sí, nunca le hicimos la tonta pregunta de si extrañaba Brasil.

Agradeciendo a Noelia y siempre a Dios porque éstas sean nuestras ocupaciones y preocupaciones.

Nota: Il Vignaletto está en cualquier guía de agroturismos de Italia y en la de masserias de Puglia.

La catedral de Martina Franca.

12 juil. 2011

La belleza irresistible de Otranto - Apulia

© Fotos William Navarrete

Les haré entrar a la bella ciudadela amurallada de Otranto por la Puerta de Oriente. Otranto la angevina, Otranto la aragonesa, la bizantina, la normanda, la pontifical y tantas cosas más de las que saca la inigualable riqueza y belleza de su arquitectura. Otra joya más del Adriático italiano que he disfrutado a tope y que aquí comparto:



La célebre catedral del 1080, normanda y bizantina. Capiteles y columnas románicas en grandes cantidades, techo de artesonado morisco hermosísimo, mosaicos medievales unicos en Apulia. Todo el esplendor de la Edad Media reunido en esta joya de la arquitectura:





Este tipo de capitel de columna románica en cripta románica se usaba para alejar al Demonio y de paso tirarle trompetillas.

Cuando salen de la Catedral suben al castillo aragonés y caminan por lo alto de las murallas de Otranto desde donde se ven vistas como ésta:

11 juil. 2011

Matera, ciudad patrimonio de la Basilicata - Italia

© Fotos William Navarrete

Miren qué maravilla. Matera, en la región meridional de Basilicata (entre el talón y el pie de la bota italiana, o sea, en el empeine). Declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad, elegante y de gente extremadamente amable, posee decenas de iglesias rupestres bizantinas (siglos X y XI), de las que pongo un sólo ejemplo (ver ultima foto) porque son muchas. También barrios enteros de sassi (nombre que reciben las cuevas acondicionadas como viviendas en donde vivían y viven todavia la gente de aquí). Matera se encuentra al pie de un cañón y, de hecho, protegida por él. A Matera no se viene por un día pues en un dia no alcanza para ver todos sus tesoros. Estabamos visitando el Sassi Caveoso cuando vimos bajar desde el cañon una impresionante tormenta que duro apenas media hora. Una auténtica belleza. Pasolini filmó aquí El Evagenlio segun San Mateo y Mel Gibson La pasión de Cristo.






Iglesia rupestre de San Nicola dei Greci, Matera, Patrimonio Mundial de la Humanidad.

8 juil. 2011

Leuca: el extremo sur del talón de la bota

© Fotos William Navarrete

El sol enceguece. Tanto blanco no deja ver. Me viene a la mente esa gran novela de la gran escritora y amiga Nivaria Tejera titulada Sonámbulo de sol. No me quejo. Constato. Llego al mismísimo extremo sur del talón de la bota que parece ser Italia con su caprichosa forma. Italia que he recorrido durante años y años de mi vida en todas las direcciones. Italia que seguiré recorriendo incansablemente mientras me sea posible porque es inagotable y porque es el centro de la Tierra. Ahora en Leuca, que sería oriental, entre griega y bizantina, entre libia o magrehbina, con toda su blancura, si no fuera por su enorme santuario consagrado en honor de Santa María, enorme en su explanada al pie del faro, protegiendo desde lo alto la ciudad y el confín de la tierra. En Leuca más vale mirarle al mar el fondo de sus ojos:




En el mismísimo extremo sur del talón de la bota

6 juil. 2011

Trani: una joya en el Adriático, Apulia

© Fotos William Navarrete

Trani, al norte de Bari y orillas del Adriático, es una de esas ciudades en las que uno pudiera pasarse todo el verano sin temor a perderse nada de lo que esté pasando en otras partes. Una ciudad elegante, limpia, con gentes extremadamente amables y serviciales, con poco turismo (porque las playas quedan a más de 1 km.) y con monumentos extraordinarios. Su puerto es una belleza y la cofradía de pescadores se rige por las Ordinamenta Maris, el código de derecho marítimo más antiguo del mundo que data del año 1000. En Trani vi desde el balcón del hotel una tormenta como no había visto en años. Luego el sol radiante y la mar serena:

Benvenuti a Trani.

Sublime puerto de Trani.

La impresionante catedral normanda de San Nicola Pellegrino de Trani, del siglo XII, es la única catedral de Europa con los pies en el mar.



El castillo suavo de Trani, en frente un restaurant familiar veramente italiano llamado Il Castello Svevo tiene excelentes platos a base de mariscos y pescados traídos por los pescadores de Trani.

Centenares de bodas durante todo el viaje a lo largo ancho de Puglia. No hubo día ni iglesia en donde no se estuviera celebrando una boda.

5 juil. 2011

Eneas en Porto Badisco - Apulia

© Fotos William Navarrete

Cuenta Virgilio que Eneas desembarcó por Puerto Badisco (al sur de Otranto, en Apulia) la primera vez que viajó desde Troya. Espero por su bien que haya sido en verano y que al agua estuviera tan azul turquesa como cuando estuve:





El sistema de torreones defensivos de Apulia se parece al que los genoveses construyeron en Córcega. Servia para defender la región de berberiscos, sarracenos y otros piratas. Esta es la torre cercana de Porto Badisco.

4 juil. 2011

Castel del Monte (Puglia) - Patrimonio Mundial de la Humanidad

© Fotos William Navarrete

Castel del Monte fue mandado a construir en el siglo XIII por el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico Federico II de Hohenstaufen. Es patrimonio de la UNESCO desde 1996 y todo su plano es octogonal y dentro todo se relaciona con las ocho aristas. En el momento de mi visita había una expo de De Chirico. Cuando se llega a Castel del Monte hay que dejar el carro en un estacionamiento a 2 kms. del castillo y coger un autobús. El edificio es extremadamente enigmático y hay decenas de mitos al respecto, como el de las perfectas medidas geométricas y sombras que durante equinoccios y solsticios trazan figuras específicas. Los matemáticos y esotéricos estudian esta intrigante y perfecta construcción del 1200 dC.




La bóveda de una de las escaleras de caracol que comunica la planta baja con la primera.

3 juil. 2011

Alberobello - Patrimonio Mundial de la Humanidad (Apulia)

© Fotos William Navarrete

Alberobello es la capital del Valle de los Trulli, en Apulia (Puglia), Italia. La ciudad posee barrios enteros con este tipo de casa atípica y exclusiva de esta zona. Por ello ha sido declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Los trulli poseen misteriosos símbolos en sus techos. Para Umberto Eco sus techos y formas cónicas representan el seno materno, en relación con la fecundidad y las cosechas. Hay trullis-finca, trullis-casa, trulli-hoteles, trulli-iglesias, etc., etc., etc. O sea, hay trullis hasta para hacer dulce. Los que vayan al Valle de los Trulli notarán que en medio de los olivares y campos de cerezos abundan estas construcciones, como si originalmente hubieran servido para almacenar las aceitunas y otros frutos. Tal vez el techo en forma de seno sea un llamado a la abundancia. Sólo algunas vistas: